Las estimaciones actuales indican que una gran parte de los sistemas de refrigeración industrial en España deberán ser renovados antes de 2030 debido a las nuevas normativas europeas.

Este escenario representa un reto importante para las empresas, pero también una oportunidad para mejorar la eficiencia, reducir emisiones y modernizar instalaciones.

En STAG acompañamos a nuestros clientes en este proceso de transición, ofreciendo asesoramiento y soluciones adaptadas.